Las vacaciones terminan, las deudas no: septiembre puede ser el momento de empezar de nuevo

Las vacaciones terminan, las deudas no: septiembre puede ser el momento de empezar de nuevo

Las vacaciones terminan, las deudas no: septiembre puede ser el momento de empezar de nuevo - Abogados Vecindario Gran Canaria Martinez y Pulido

El verano suele traer consigo un aumento de los gastos: viajes, ocio, comidas fuera de casa, compras aplazadas o pagos realizados con tarjeta de crédito. El problema aparece cuando, al acercarse septiembre, las cuotas se acumulan y los ingresos ya no son suficientes para hacerles frente.

La vuelta a la rutina puede convertirse entonces en una buena oportunidad para revisar nuestra situación económica, detectar a tiempo un posible sobreendeudamiento y conocer qué soluciones ofrece la ley.

¿Un gasto puntual o un problema de endeudamiento?

No todas las dificultades económicas requieren acudir a un procedimiento legal. Sin embargo, existen algunas señales que conviene no ignorar:

  • Utilizar una tarjeta para pagar la cuota de otra.
  • Solicitar nuevos préstamos para cubrir deudas anteriores.
  • Pagar únicamente la cuota mínima de una tarjeta revolving.
  • Acumular recibos, préstamos o mensualidades impagadas.
  • Destinar la mayor parte de los ingresos al pago de deudas.
  • No poder afrontar gastos básicos sin recurrir nuevamente al crédito.

El Banco de España señala como referencia que el endeudamiento total no debería superar aproximadamente el 40 % de los ingresos netos mensuales, incluyendo préstamos, compras aplazadas y cuotas de tarjetas. Superar este porcentaje no significa automáticamente que exista insolvencia, pero sí puede ser una señal de alerta. Banco de España

El peligro de aplazar el problema

Cuando las cuentas no cuadran, es habitual intentar ganar tiempo contratando un nuevo crédito. Sin embargo, esta decisión puede agravar la situación, especialmente cuando se recurre a préstamos rápidos o tarjetas revolving con intereses elevados.

En este tipo de tarjetas, pagar una cuota mensual muy baja puede dar una falsa sensación de control: la deuda se reduce muy lentamente y los intereses pueden prolongar el pago durante años. El propio Banco de España ha advertido del elevado riesgo de sobreendeudamiento asociado a estos productos.

Antes de contratar una nueva financiación, conviene analizar toda la deuda existente: capital pendiente, intereses, cuotas, impagos y posibles reclamaciones judiciales. En algunos casos, además, los contratos pueden contener intereses o condiciones susceptibles de revisión legal.

Septiembre: una fecha para poner las cuentas en orden

La vuelta del verano es un buen momento para realizar una revisión completa de la economía familiar:

  1. Reunir todos los contratos, recibos y extractos bancarios.
  2. Calcular el importe total de las deudas.
  3. Comprobar los intereses y las comisiones aplicadas.
  4. Identificar posibles impagos o procedimientos judiciales.
  5. Valorar si los ingresos permiten cumplir regularmente con las cuotas.
  6. Solicitar asesoramiento antes de asumir nuevas obligaciones.

Actuar a tiempo puede permitir negociar determinadas deudas, reclamar contratos abusivos o evitar que los intereses y los procedimientos de ejecución sigan avanzando.

¿Cuándo puede ayudar la Ley de Segunda Oportunidad?

Cuando una persona no puede pagar regularmente sus deudas y la situación no es meramente puntual, la Ley de Segunda Oportunidad puede ofrecer una vía legal para reorganizar su economía y solicitar la exoneración de parte de las cantidades pendientes.

Este mecanismo está dirigido a personas físicas —tanto particulares como autónomos— que se encuentran en situación de insolvencia y cumplen los requisitos legales de buena fe.

Actualmente, la exoneración puede tramitarse, según las circunstancias del caso, mediante un plan de pagos o con la liquidación del patrimonio. Esto permite estudiar soluciones diferentes en función de los ingresos, los bienes y la naturaleza de las deudas de cada persona. Texto refundido de la Ley Concursal

No todas las deudas pueden cancelarse y existen límites específicos para algunas de ellas, como determinadas deudas públicas, las pensiones de alimentos, las multas o las deudas garantizadas. Por eso, antes de iniciar el procedimiento es imprescindible analizar cada caso de forma individual.

Pedir ayuda no significa haber fracasado

El sobreendeudamiento no siempre nace de una mala planificación. Una pérdida de empleo, una reducción de ingresos, una separación, una enfermedad o la acumulación de créditos pueden provocar que una economía inicialmente estable deje de ser sostenible.

Lo importante es no esperar a que la situación resulte incontrolable. Septiembre puede ser mucho más que la vuelta a la rutina: también puede ser el momento de revisar tus deudas, conocer tus derechos y empezar a recuperar tu tranquilidad económica.

En Martínez y Pulido Abogados estudiamos tu situación, revisamos tus préstamos y tarjetas y valoramos si puedes acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad.

Las vacaciones terminan. Tus problemas económicos también pueden empezar a tener solución.